Tu gimnasio funciona con KalorFit. Ponte un brazalete en clase, mira tu corazón animar la pantalla junto a tu gente — y convierte el esfuerzo real en recompensas reales.
Del latido a la recompensa
Cógelo al empezar la clase — lee tu frecuencia cardíaca. Nada que instalar, nada más que hacer.
Zonas, calorías, puntos de esfuerzo en la pantalla del gimnasio, junto a tu gente. Justo para todos los cuerpos: el esfuerzo se mide contra tu corazón, no el de otro.
Cada clase paga el trabajo que realmente hiciste. Rachas, tendencias y recuperación viven en tu app — mírate mejorar.
La tienda de tu gimnasio convierte los puntos en cosas reales: una bebida, un pase de invitado para un amigo, descuentos. Fidelidad que te devuelve.
Las clasificaciones se reinician cada lunes, las batallas de equipos pintan la pantalla de tus colores y todo el gimnasio llena un objetivo común. Se acabó ser un desconocido en la cinta.
Tus datos, tus reglas
Un minuto, desde tu móvil
Regístrate con el correo que tiene tu gimnasio y cada clase se vincula automáticamente — historial, puntos, progreso.
¿Entrenas en un gimnasio sin KalorFit? Enséñales lo que hace.